Los cautivos

PERSONAJES:

Acción: en Etolia

Estrenada el 191/190 a. C.

Comedia cuyo argumento gira en torno a las vicisitudes de dos hermanos, a los que la caprichosa fortuna ha convertido en esclavos.

Tras una serie de escenas complicadas y de un curioso intercambio de personalidad, entre ambos esclavos, su padre, Hegión recupera a sus dos hijos.

 

Hegión

Tíndaro es esclavo en casa de su propio padre sin saberlo

"Este viejo (Hegión) tuvo dos hijos; a uno de ellos, cuando tenía cuatro años, lo raptó un esclavo y, huyendo de allí, lo vendió en la Elide al padre de este otro (Filócrates)... Éste, después de comprarlo, se lo entregó... a su hijo, que era, poco más o menos, de su misma edad. Éste (Tíndaro) es ahora esclavo en casa de su propio padre, aunque éste no lo sabe... En la guerra entre los etolios y los eleos, el otro hijo... es hecho prisionero. Un médico, llamado Menarco, lo compró allí mismo, en la Elide".

"Hegión comenzó a dedicarse al comercio de cautivos eleos, por si casualmente podía encontrar alguno que pudiera canjearlo por el hijo que había caído prisionero en la guerra... Y, como ayer mismo se enteró de que había sido capturado un jinete eleo del más alto rango y de familia muy distinguida, no reparó en gastos, con tal de liberar a su hijo; y, para poder... traerlo de nuevo a casa, ha comprado estos dos cautivos, procedentes del botín, a los cuestores".

"Ahora bien, estos dos cautivos han tramado entre sí un engaño, de suerte que el esclavo debe enviar desde aquí a su hogar a su amo; así pues, han intercambiado entre ellos su atuendo y sus nombres... Éste (Tíndaro) conseguirá que su amo recupere la libertad y, al mismo tiempo, sin saberlo, salvará a su hermano y le hará retornar libre a su patria, a casa de su padre... Tíndaro se quedará aquí, como esclavo, junto a su propio padre".

"Esta obra no trata de un tema muy manido, ni se parece a las demás...; aquí no aparece el rufián perjuro, ni la maliciosa golfa, ni el soldado fanfarrón..."

Ergásilo

Parásito

Tras exponer su vida de parásito, Ergásilo informa al público sobre las actividades mercantiles de Hegión: "Estamos en Etolia; allá, en la Elide, ha sido hecho prisionero Filopólemo, el hijo de Hegión, el viejo que vive en esta casa... Hegión, en interés de su hijo, se dedica ahora a un negocio poco honroso y que pugna con su manera de ser. Compra cautivos, por si logra encontrar alguno que pueda entregar a cambio de su hijo".

Aparece en escena Hegión diciendo: "Tengo aquí un prisionero joven de Elide, de una familia muy rica y muy distinguida, y espero que lo podré canjear por mi hijo..."

Filócrates y Tíndaro

Cambian de personalidad

Filócrates le dice a Tíndaro: "Pues, aunque tú finjas que eres mi amo y yo simule que soy tu esclavo, sin embargo, es preciso estar alerta, es preciso estar en guardia... Por eso te aviso una y otra vez que tengas bien presente que ahora yo no soy tu amo, sino tu esclavo... Lo que antes yo tenía derecho a ordenarte, ahora te lo ruego suplicándote... Recuerda que no debes olvidar lo que tú eras antes de lo que eres ahora..."

Hegión se informa sobre la familia de Filócrates; Tíndaro le dice que esta familia es de alto rango y le ruega que no exija un precio demasiado elevado por su rescate.

Hegión contesta: "Como vosotros lo sois aquí, así también mi hijo es prisionero allí, entre vosotros... Mi hijo es esclavo allí, capturado en la Elide; si me lo devuelves, no tienes que darme, además, ni un sestercio, y os dejaré libres a los dos, a ti y a éste. De otro modo, no puedes irte de aquí... Mi hijo es esclavo de un particular, el médico Menarco... Procura tú que mi hijo sea redimido".

A lo que Tíndaro replica: "Yo no pido que se me ponga en libertad, antes de que haya vuelto tu hijo. Pero te ruego que, una vez fijado su precio, me permitas enviar a mi esclavo a ver a mi padre, para que pueda rescatar allí a tu hijo".

Tíndaro engaña a Hegión

Tíndaro se muestra orgulloso de su acción

Hegión acepta la proposición.

Acto seguido, Filócrates parte para su casa.

Hegión se muestra satisfecho por la compra de los dos esclavos. "Me voy inmediatamente de allí a casa de mi hermano, donde están los otros cautivos. Pregunto quién de ellos conoce a Filócrates de Elide. Por fin, éste (Aristofontes) dice que él es camarada suyo. Le digo que está en mi casa; él me pide... que le permita verlo..."

Tíndaro se asusta ante la posibilidad de ser reconocido:
"Todo el secreto se ha descubierto... Aristofonte, al entrar ahora ahí, en la casa, me ha hundido. Él me conoce; es amigo y pariente de Filócrates".

Ante la actitud de Tíndaro, Hegión le dice a Aristofontes:
"Por Pólux, no me extraña en absoluto que (Filócrates) rehuya tu persona y tus miradas... le estás llamando Tíndaro, en vez de Filócrates".

Tíndaro le dice a Hegión que Aristofontes está loco, pero Hegión comprende que Tíndaro le ha engañado: "Veo que me han engañado... El que se marchó simulaba que él era el esclavo y éste, en cambio, fingía ser libre. He dejado escapar la almendra y me he quedado con la cascara en prenda".

Tíndaro se muestra orgulloso de su buena acción: "Si muero yo aquí y él no vuelve, como prometió, será para mí, una vez muerto, una acción memorable el haber liberado de la servidumbre y de los enemigos a mi amo cautivo, el haberle permitido regresar a su patria, a casa de su padre, y el haber preferido exponer mi vida al peligro a que él pereciera... Quien muere heroicamente no perece".

Y, dirigiéndose a Hegión, añade: "Si un esclavo tuyo hiciera lo mismo con tu hijo, ¿cómo se lo agradecerías? ¿Le concederías o no la libertad...? Entonces ¿por qué te muestras tan irritado contra mí?"

Ergásilo da una feliz noticia a Hegión

Hegión se siente feliz

Sin embargo, Hegión, furioso por haber sido engañado, condena a Tíndaro a trabajar en las canteras.

Poco después, el parásito Ergásilo comunica a Hegión una feliz noticia: "Escucha ahora la buena noticia que te traigo; acabo de ver en el puerto a tu hijo Filopólemo, vivo, sano y salvo; lo he visto en un barco del Estado y con él, allí mismo, estaban el joven de Elide y tu esclavo Estálagmo, el que se fugó de tu casa, el que te robó a tu hijo, cuando éste sólo tenía cuatro añitos".

Hegión se siente feliz: "Debo dar, con toda razón, las más expresivas gracias a Júpiter y a todos los dioses, por haberte devuelto a tu padre y haberme librado de las muchas angustias que hasta ahora... sufría, al verme privado de ti. Gracias a ellos veo a éste (Estálagmo) en nuestro poder y compruebo la firme lealtad de este otro (Filócrates)... Tú, Filócrates, te has comportado de tal manera, que nunca podría yo agradecerte suficientemente el gran favor que nos has hecho a mí y a mi hijo".

Filócrates ruega a Hegión: "Te pido que me devuelvas el esclavo que yo dejé aquí como rehén por mi persona... para que yo pueda darle la recompensa que se merece".

Hegión trata de justificar ante Filócrates el rigor con que ha tratado a Tíndaro: "Obtendrás de mí lo que me pides y cualquier otra cosa... Y no quisiera yo que tomes a mal el hecho de que yo, movido por la ira, lo haya maltratado... Lo envié, con grillos en los pies, a trabajar en las canteras, cuando supe que se me había engañado... Por eso, no me des por su rescate la menor cantidad de dinero; llévatelo sin pagarme nada, para que sea libre..."

Estálagmo

Se descubre que Tíndaro es hijo de Hegión

Estálagmo, el esclavo fugitivo que raptó, de niño, al hijo de Hegión y lo vendió al padre de Filócrates, es encontrado y muestra su temor: "Me libraré de pocos castigos, lo sé, y con razón, porque no sólo huí, sino que además te robé a tu hijo y lo vendí... a Teodoromedes Poliplurio, en Elide".

Y añade (dirigiéndose a Filócrates): "Tu padre (Teodoromedes) te entregó el niño de cuatro años cuando tú eras un crío muy pequeño aún... Le llamaban Pegnio; vosotros le pusisteis después el nombre de Tíndaro... Era hijo de Hegión..."

Filócrates dice a Hegión: "No cabe duda alguna de que ese Tíndaro es tu hijo, según los indicios que éste nos proporciona; pues éste (Tíndaro) ha sido criado conmigo hasta la juventud..."

Tíndaro regresa de las canteras

Se descubre que Tíndaro es hijo de Hegión

Vuelve Tíndaro quejándose de la dureza de los trabajos de las canteras. Filócrates habla así: "Pero yo te prometo que, a partir de ahora, vas a ser libre y rico, porque éste es tu padre; éste (Estálagmo) es el esclavo que te robó de aquí a tu padre, cuando tenías cuatro años y te vendió a mi padre en seis minas... Ahí dentro tienes a tu padre. Este es el ladrón que te raptó de aquí, cuando eras muy pequeño"

Coro

Obra compuesta con la más estricta moral

Vuelve Tíndaro quejándose de la dureza de los trabajos de las canteras. Filócrates habla así: "Pero yo te prometo que, a partir de ahora, vas a ser libre y rico, porque éste es tu padre; éste (Estálagmo) es el esclavo que te robó de aquí a tu padre, cuando tenías cuatro años y te vendió a mi padre en seis minas... Ahí dentro tienes a tu padre. Este es el ladrón que te raptó de aquí, cuando eras muy pequeño"