La cestita

PERSONAJES:

Acción: en Sición

Estrenada el 204/202 a.C.

Su modelo es la comedia de Menandro titulada Synaristosai.

La acción de esta comedia transcurre en Sición, ante las casas contiguas de la cortesana Selenio, de su amiga Gimnasio y de Melénide, antigua ramera.

Su título deriva de cistella, "cestita" que contenía algunos objetos, que, para su posible reconocimiento en el futuro, puso en ella la madre de la joven Selenio, que la abandonó al nacer. La niña fue recogida por Melénide, que necesitaba fingir que había sido madre, para retener a un amante.

 

 

Selenio y Gimnasio

Selenio comenta con Gimnasio y Sira, la madre de esta

Selenio cuenta sus cuitas a su amiga Gimnasio y a la madre de ésta, la cortesana Sira: "Como yo no quiero ejercer la profesión de cortesana, mi madre ha accedido a mis ruegos... de modo que me ha permitido vivir con el hombre del que yo estuviera enamorada de verdad... Con nadie he tenido trato, salvo con Alcesimarco. Ningún otro ha triunfado sobre mi pudor... Con el trato me enamoré de él y él de mí... Ahora bien, él le juró solemnemente a mi madre que me tomaría por esposa; ahora resulta que tiene que casarse con otra, una parienta suya de Lemnos, que vive aquí, en la vecindad, porque le ha obligado su padre..."

Sira cuenta cómo recogió un día a Selenio

El dios Auxilio completa la exposición de Sira

Sira y el dios Auxilio exponen el argumento de la obra. Así habla Sira: "Pues a la que se ha ido de aquí llorando (Selenio) yo la recogí de una calleja, tras haber sido abandonada, cuando era una niña muy pequeñita... Hay aquí cierto joven... de Sición, de familia muy linajuda y cuyo padre aún le vive; este joven está perdidamente enamorado de esta mujercita que acaba de irse de aquí llorando y ella, a su vez, se muere de amor por él. Yo se la entregué como regalo a mi amiga, la cortesana esta (Melénide)... En cuanto recibió de mí la niña, al momento parió a la misma niña que había recibido de mí, sin la colaboración de una comadrona, sin dolores, como paren las demás... Esto sólo lo sabemos nosotras dos".

El  dios Auxilio completa el relato: "Se celebraban, hace ya mucho tiempo, en Sición las fiestas Dionisias. Un comerciante de Lemnos vino aquí a ver los juegos. Este, muy joven y en estado de embriaguez, violó allí a una muchacha, en medio de la oscuridad de la noche, en plena calle. Cuando se dio cuenta de la gravedad de su delito,... escapó a Lemnos, donde vivía. La joven a la que había violado... dio a luz una hija... Como no sabe quién es el culpable del atropello, hace partícipe de su plan a un esclavo de su padre; entrega la niña a este siervo para que la exponga, de suerte que muera. Este esclavo arrojó la niña a la calle. La vieja que habéis visto la recogió; el esclavo, sin ser visto, observó adonde o a qué casa llevaba la vieja a la niña. Como se lo habéis oído contar a ella misma, le entrega la niña a la cortesana Melénide y ésta la crió honrada y decentemente, como si fuera su propia hija. Mientras tanto, el mercader de Lemnos tomó como esposa a una mujer de su familia, una prima suya. Ésta se murió...Tan pronto como hubo rendido a su esposa las honras fúnebres, vino a vivir aquí; aquí tomó como esposa a la joven que había violado antaño y reconoce que ella era la muchacha a la que él había violado. Ella le dice que de su atropello había parido a una hija y que se la había entregado a un esclavo para que la expusiera. Él ordena inmediatamente a este mismo esclavo que se ponga a investigar, a ver si puede encontrar a la mujer que recogió a la criatura... El esclavo se dedica ahora a esta tarea... por si puede encontrar a la cortesana en cuestión... Hay aquí, en Sición, un joven, cuyo padre vive aún. Este muchacho está perdidamente enamorado de la joven antaño abandonada... Y ella no está menos enamorada de él... El padre quiere darle esposa a su hijo. Cuando lo supo la madre ficticia de la joven, la manda volver a casa, a su lado..."

Melénide cuenta a Selenio cómo la recogió

Le enseña la cestita en la que la abanfdonaron

Melénide dice a Selenio: "Ya te lo he contado todo: sígueme, querida Selenio, para que yo te vuelva a aquellos con quienes es más justo que estés, en lugar de estar conmigo. Aunque me veré privada de tí contra mi voluntad, sin embargo, tengo que hacerme a la idea de que debo velar por tus intereses, no por los míos. Aquí, en esta cestita, están los juguetes con los que te trajo, en otro tiempo, la mujer que te entregó a mí, para que tus padres puedan reconocerte con más facilidad"

Alcesimarco

Desesperado porque su padre quiere casarla con otra de su misma clase

Alcesimarco, desesperado, está dispuesto a suicidarse.

Lampadión

El esclavo que abandono a Selenio en la cestita

Lampadión, el esclavo que expuso a la recién nacida y a quien se había encargado la búsqueda de la mujer que recogió a la niña abandonada, encuentra la cestita que contenía los objetos que permitirán reconocerla.

He aquí el relato de Halisca, la criada que ha perdido la cestita en cuestión: "Por favor, ¿has visto a alguien recoger aquí, en este lugar, una cestita con unos juguetes, que yo, pobre de mí, he perdido aquí?... ¿Qué voy a decirle ahora a mi ama? Me ordenó, con el mayor interés, que la guardara muy bien, a fin de que Selenio pudiera reconocer más fácilmente a sus padres, porque ella es solamente hija adoptiva de mi ama, a la que se la entregó una cortesana... Ahora quiere, espontáneamente, devolvérsela a la madre y al padre de los que nació"

Fanóstrata

Anagnórisis

Lampadión entrega la arquilla. Fanóstrata, la madre de Selenio, reconoce los objetos que permitirán la 'anagnórisis': "Estos son los juguetes que llevaba nuestra hijita cuando tú (Lampadión) la expusiste fuera de casa para que muriera".

Selenio es reconocida como ciudadana libre, hija de Demifón y Fanóstrata, y se casa con su amante Alcesimarco.

Coro

Final feliz de la obra

El coro de actores aclara el final feliz de la obra: "Cuando haya terminado esta representación, los actores se quitarán sus disfraces; después, el que haya cometido alguna falta recibirá una tanda de palos, en cambio, el que no haya cometido ninguna beberá. Ahora, espectadores,... al final de la comedia, según la costumbre de nuestros mayores, dadnos vuestro aplauso".