Santuario priápico

Un problema que se presentó al conocer los amplísimos conjuntos termales fue el de la procedencia del agua necesaria para su funcionamiento.

Se realizaron prospecciones en el subsuelo de la ciudad, a través de la galería romana del acantilado por el lado Norte, conocida por Cueva de Román, que depararon el conocimiento de un conjunto geológico de formación cárstica con abundantes lagunas de agua subterránea, lo que constituye una gran reserva de la que se abastecía la ciudad a través de unos pozos cónicos que conectaban con el exterior y que se encuentran no sólo en las galerías abiertas por los romanos en el subsuelo, sino incluso en zonas donde no hubo necesidad de hacer obra alguna para llegar al agua.

Todavía hoy los manantiales dan agua al pueblo de Peñalba de Castro.

Los romanos comunicaron con canalizaciones las lagunas para obtener un nivel uniforme en todo el manantial y, de esta forma,  poder aprovechar agua en toda la ciudad.

Una serie de lucernarios troncocónicos comunican estas reservas de agua con puntos diversos de la ciudad; otras veces fuertes pozos  de planta cuadrada, como en la casa nº 1, en las Termas del Foro y en Los Arcos II permitían la extracción de agua para grandes necesidades.

Fuentes acuiferas de la Cueva de Román

En 1981 se realizó la excavción definitiva

La identificación de estos manantiales como fuentes acuíferas de Clunia se debe ya a Vicente Hinojal que en el año 1913 penetró más de 100 metros desde la boca o "Cueva de Román".

Se hicieron los primeros tanteos en 1976-77.

La excavación definitiva fue en 1981, conjuntamente con el grupo Espeleológico Ribereño de Aranda.

Se ha podido localizar una serie de canales con sus correspondientes conos a la superficie.

Santuario Priápico

Abundantes inscripciones

Se descubrió un ámbito cubierto de inscripciones y de representaciones fálicas en arcilla, incluso de imágenes humanas itifálicas.

Se bautizó como "santuario priápico" por su carácter y por sus inscripciones, probablemente en relación a la fundación de la ciudad.

Existen abundantes inscripciones sobre el barro con nombres de los magistrados; por ejemplo el aedil Bergius Seranus, probablemente emparentado con el quattuorvir M. Julius Seranus de las monedas municipales de la época de Tiberio, o bien Domitius Robustus quizás también de la familia del L. Domitio de las arcillas.

Otras veces sabemos la aparición en el lugar de los IIII viros de la ciudad, un letrero reza IIII/VIRI/VENE/RUNT.

Representaciones fálicas

Hay una serie de representaciones fálicas, dos de ellas de gran tamaño y muy realistas.

En el falo hay una inscripción AEMILIVS/FIRMVS/QVIA/INTVS/II OBLITVS.

Recientemente se ha rectificado nuestra lectura en el sentido de completar la tria nomina latina AEMILIVS/FIRMVS/QVIRINVS, y se pretende leer ARGILA en la última línea.

Esto propiciaría una nueva finalidad, esta vez médica, de curación por arcilla de enfermedades básicamente venéreas.

El II oblitus significa dos veces embadurnado.

Se trata de un santuario más que de un lugar de curación por barro, relacionado con la fundación de la ciudad y con un deseo de prosperidad en la misma.