Los Arcos I

El edificio tiene 55 metros de anchura por 95 de longitud en su eje de simetría.

Se edificó en tres fases sucesivas: comenzaron en el siglo I, en tiempos de Tiberio; una segunda intervención en tiempos de los Flavios; y una última modificación probablemente en tiempos de los Antoninos, primera mitad del II.

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Exteriormente, a la derecha, se ha hallado un laconicum cilíndrico.

Y a la izquierda, probablemente, unas letrinas con amplio desagüe en el mismo sentido que conectan con las conducciones que se inician desde las piscinas de los frigidarios.

A partir de las piscinas del caldario, pues, se inician desagües que, en el mismo sentido del eje del edificio, llevan por el sector NO hacia el exterior del edificio a una cloaca abovedada de casi 1 metro de anchura por 1,80 de altura.

Al margen de los espacios destinados al uso público, las termas disponían de las dependencias que facilitaban su funcionamiento.

Las bocas de los hornos, los desagües de las bañeras, las calderas etc., se disponían alrededor de los espacios principales.

Se pueden apreciar una canaleta de desagüe realizada en piedra, preparada para recibir losas, y las conducciones de los hornos.

 

 

Exedra

Vestíbulo de acceso

Constituye el vestíbulo de acceso al conjunto termal, situada en el eje de simetría del edificio.

Está formado por un pórtico en semicírculo de 20 metros de diámetro, la misma anchura del espacio definido como natatio, al que se accede desde la calle porticada.

Tiene, en su interior, un círculo de columnas, que separan un corredor anular de 4 metros dejando el aspecto interior abierto.

Se entra al pórtico a través de un protirón cuadrado con cuatro pilares angulares y umbral con restos de quicialeras junto a la calle.

Además de servir para el pago de la entrada se podían contratar en él los distintos servicios de los baños: masajes, depilación, peinado, alimentos, bebidas, etc.

Esta dependencia ya marca el inicio del itinerario separado, según sexos, para los usuarios, pues da acceso por dos pasos diferentes a los laterales del jardín.

Basílicas termales

Dos palestras, una a cada lado de la "natatio"

A los lados de la natatio hay dos palestras o pórticos con columnas, 6 e n los lados mayores y 4 en los menores. Y un patio central abierto.

La disposición de las columnas y la información que proporcionó la excavación, pavimento continuo y ausencia de desagües, hacen suponer que estos espacios, uno a cada lado del jardín, estaban cubiertos en su totalidad, en cuyo caso constituirían las llamadas basílicas termales.

Eran espacios destinados a las relaciones sociales (conversación, paseos, etc.) y a los ejercicios gimnásticos.

Natatio y jardín

Un jardín con una gran piscina

Está en primer lugar y en el centro.

Es un ámbito extenso terminado en exedra, con su pavimento, profundo, en opus signium.

Se accede a él desde el vestíbulo por sendas puertas.

Lugar destinado a las actividades desarrolladas al aire libre.

Normalmente solía tener una gran piscina para nadar denominada natatio, si bien los sondeos realizados en este gran espacio no han podido demostrar que albergara la misma.

En todo caso parece lógico suponer que ésta debía ocupar, únicamente, el fondo, en donde se ha documentado los restos de una exedra.

El acceso a los espacios columnados se realiza por los laterales del jardín.

Apoditerios

Vestuarios

Las palestras se comunican con sendos apodyterios de planta rectangular que realizaban las funciones de vestuario.

Aquí se guardaban las ropas y objetos personales y se desnudaban y vestían los usuarios de los baños.

El pavimento es de mosaico policromo de temas geométricos de teselas de las canteras de calizas marmóreas de Espejón, en Soria. 

La puerta de acceso está precedida por un pequeño mosaico policromo dispuesto en semicírculo a modo de abanico con la figura de un águila en el interior del semicírculo menor.

Las paredes estaban recubiertas de placas de piedra y mármol.

En general en estas habitaciones se disponían en las paredes pequeños nichos o anaqueles en los que se depositaban las prendas y objetos.

Frigidarios

Donde se realizaba el baño frío

De los apodyterios se pasa a dos frigidarios, también simétricos, que tienen una piscina rectangular saliente, al fondo del lado mayor opuesto a la puerta.

Eran unas habitaciones en las que se realizaba el baño frío.

No estaba caldeada y su temperatura era la del ambiente.

Los usuarios podían refrescarse en la piscina situada en el fondo.

La estancia estaba pavimentada con opus sectile, a base de placas de mármol cortadas en cuadrados y rectángulos y dispuestos regularmente.

Como en el apodyterio las paredes del frigidario estaban recubiertas de placas de piedra y mármol.

Se descendía a la piscina por una pequeña escalera. Las paredes de la piscina estaban recubiertas de placas de mármol.

Al salir de ésta un pequeño sumidero recogía el agua que escurría de los cuerpos de los bañistas.

La alimentación de la piscina y de la fuente se realizaba a través de cañerías que corrían por lo alto de los muros.

Tepidarios

Salas de baño templado

En dirección al eje del edificio hay puertas que conducen a los tepidarios o salas para el baño templado.

Se caldeaba el ambiente calentando desde un horno [praefurnium] una cámara [hipocaustum] dispuesta bajo el pavimento, sosteniéndose éste sobre unas columnas  cuadradas de ladrillos [suspensurae] de forma que el acceso se realizaba desde el frigidario al mismo nivel.

El fuego del horno tenía el tiro por las paredes a través de conducciones a modo de chimeneas, produciendo un mayor calentamiento de la estancia.

Se supone que existía una bañera para cubrirse de agua tumbado o sentado que, en este caso, es posible que se situara en el costado sobre la salida del horno, ya que es ahí donde la temperatura es más alta y por ello donde es más fácil mantener el agua caliente.

Caldario

Tres piscinas para el baño más cálido

De los tepidarios simétricos se pasa a un único gran caldario central con tres piscinas, dos laterales y una de fondo, con sus correspondientes hornos de calor.

Era un ambiente destinado para la realización del baño más cálido.

Está situado como el vestíbulo, jardín y posible natatio en el eje del edificio y junto a ellos constituye uno de los tres ámbitos que no está desdoblado y que debía de compartirse, bien con horarios diferentes o mezclados.

Un gran horno calentaba por medio de un hipocaustum toda la sala y las dos bañeras situadas en los laterales.

Un ingenioso sistema permitía optimizar los recursos para caldear tepidario y caldario: en las temporadas menos frías un solo horno debía ser suficiente para calentar el caldario, sus bañeras, la bañera del tepidario y el propio tepidario; en temporadas más frías se debía reforzar la acción del horno del caldario encendiendo el horno propio del tepidario.