de la ermita

La casa nº 3 o de la ermita presenta una disposición de ejes totalmente distinta a la de Taracena y al propio Foro.

Tiene un pequeño oecus en el lado Este, que da a la galería de un peristilon que centra el edificio. 

Mas tarde, en tiempos medievales, la ermita se edificó encima.

Oecus

Con un praefurnium de calefacción

Hay un pequeño oecus en el lado Este, que da a la galería de un peristilon que centra el edificio. Hacia el Este, el oecus tiene otras cámaras laterales en las que se instaló un praefurnium de calefacción.

Sus muros están decorados con pintura en plafones verdes con imitación de pilastras con flores, y el pavimento de la casa es todavía en opus signium. 

Habitaciones

Limitan con el cardo lateral del foro

Hacia el Oeste limita con el cardo lateral del Foro. Junto a la pared Oeste de la ermita, hay una gran habitación rectangular con grandes ventanas de ventilación para un nivel de sótano, y fuertes y robustos muros. Respecto a esta habitación con sótano, en un momento de destrucción, la bóveda del suelo desapareció y, para utilizar la planta superior, se rellenó el sótano con adobes hasta el nivel de la calle. Su excavación ha aportado materiales muy diversos anteriores al siglo IV, entre ellos un fragmento de una placa de bronce con inscripción de un texto jurídico.

A partir del siglo IV, la habitación se vuelve a utilizar, de forma que en el nivel superior hallamos una riquísima serie de cerámicas de tipo de la terra sigillata tardía, con abundancia de motivos y perfiles ornamentales, muy bien fechados por un tesorillo de bronces del Bajo Imperio con 68 monedas que van desde Galieno hasta las acuñaciones viejas de Honorio y de Arcadio, a principios del siglo V. Al lado de la anterior habitación se excavaron otras dos, rectangulares, de menores dimensiones, sin pavimento. En este punto el edificio fue cortado por el cardo del Foro y quedó una cámara triangular. Luego sigue una serie de habitaciones. Una de ellas triangular que proporcionó, entre sus cenizas de destrucción, un importante tesoro de monedas del siglo III con bastantes acuñaciones de los pretendientes galos anteriores a Galieno.

Mosaico de las crateras

Mosaico geométrico y vegetal

Sigue la habitación nº 8 que presenta un bellísimo mosaico geométrico y vegetal con ocho círculos cruzados, dentro de otro mayor, y en ellos sendas cráteras, lo mismo que en los triángulos resultantes del tema central y las bandas laterales. Es una pieza bellísima, de arte muy fino y rica policromía, que quizá podamos fechar todavía en el siglo II.

Más al Este, un ambiente abierto a través de una columnata hacia un pasillo o quizás un peristilo central de la casa da la impresión de que se trata de un jardín; en su interior, sin pavimento, aparece otro gran lote de monedas, del siglo III.

Mosaico de los nudos de Salomón

Muy destruido

Un interés especial tiene la última habitación excavada.

En el nivel superior se hallaba un bellísimo mosaico, del mismo taller que el de las cráteras, que apareció muy destruido, con evidentes señales de los arados. Es el mosaico de los nudos de Salomón.

La excavación en el nivel inferior, al levantar el mosaico para su recuperación, puso al descubierto la estructura inicial de la casa con su sistema de sótanos, luego tapados.

Debajo del mosaico y a manera de depósito cerrado con adobes, aparece un espléndido strigilis y un magnífico lote de terra sigillata hispánicas con fecha anterior a los años 60-70.

Con posterioridad a esta fecha se construyó el mosaico y se reformó el edificio inicial, coincidiendo con la remoción del foro en tiempos flavios.